Mar 31
2007El Método Grönholm
Categoría (Andalucía, Cultura) por Salva Biedma el 31-03-2007
El Jueves estuve en Málaga con el instituto para ver el museo Picasso, unos cuantos monumentos de la ciudad como la
Alcazaba y la Catedral e ir al Teatro Alameda para ver una obra, el Método Grönholm.
Una obra teatral que por cierto me ha gustado mucho, de hecho, si todas las obras teatrales fueran la mitad de divertida como ésta me plantearía ir mucho más al teatro o por lo menos quitarme de mi cabeza el estereotipo de que el teatro es para viejos y aburridos. El Método Grönholm, en cambio, es una obra muy divertida y de espíritu joven que habla sobre el dificultoso proceso que supone la selección de personal, sobre todo cuando se trata de seleccionar a altos ejecutivos, pues como uno de los encargados de llevar el proceso de le selección decía “No buscamos una buena persona que parezca un hijo de puta, lo que necesitamos es un hijo de puta que parezca buena persona”, y esto es algo muy difícil de encontrar.
Sinopsis: El método Grönholm tiene ciertos puntos de contacto con Palabras encadenadas. Si Palabras encadenadas quería hablar de la crueldad en las relaciones sentimentales, El método Grönholm pretende hablar de la crueldad en las relaciones laborales. Y quiere hacerlo tomando como excusa uno de los procesos más crueles que se viven en el mundo laboral: una selección de personal.
El asunto es simple. Los cuatro últimos candidatos a obtener una plaza de ejecutivo en una importante multinacional son reunidos para ser sometidos a las pruebas finales del proceso de selección. Unas pruebas que, rayando en lo absurdo, nada parecen tener que ver con el puesto de trabajo en sí. a idea del juego como metáfora de las relaciones humanas, siempre presente en mis obras, se convierte en ésta en un referente absoluto. Formalmente, la pieza juega a todos los niveles posibles: los personajes juegan entre sí y el público es invitado a participar con ellos, a intentar descubrir con ellos la verdad y la mentira, si eso es posible.
Todas las pruebas a las que son sometidos los aspirantes, por increíble que parezca, están inspiradas en técnicas reales de selección de personal, documentadas de los sesudos volúmenes escritos por especialistas del tema. Lo único que hace la obra es llevarlas hasta el extremo sin ocultar la comicidad que llevan implícita. La idea de la obra nace de una anécdota real. En una papelera de Barcelona se encontraron una serie de documentos en los que un empleado del departamento de personal de una cadena de supermercados había anotado sus impresiones sobre las posibles
candidatas a un puesto de cajera. Los comentarios estaban llenos de frases machistas, xenófobas y crueles del tipo “gorda, tetuda…”, “moraca, no sabe ni dar la mano…”, “voz de pito, parece idiota…”, etc. Aquel empleado, escudado en la sagrada misión que le había sido encomendada, se creía con derecho a emitir y poner por escrito aquellas sandeces sobre una serie de personas a las que no conocía de nada. El hecho de tener el poder para otorgarles o no un trabajo le legitimaba para ser cruel, implacable. Imaginé a esas pobres chicas intentando dar una buena imagen de si mismas, una imagen empresarialmente correcta, intentando hacer lo que creían que se esperaba de ellas, dispuestas a soportar incluso pequeñas humillaciones para conseguir ese trabajo que necesitaban. Eso es lo que hacen, llevándolo hasta el extremo, los personajes de El método Grönholm, porque no importa quiénes somos ni cómo somos, sino lo que aparentamos ser. Nuestra auténtica identidad no le importa a nadie, ni a nosotros mismos. De estos pequeños efectos colaterales del capitalismo es de lo que habla esta comedia.
En conclusión es una obra que me ha gustado mucho y si tenéis la oportunidad de verla os la recomiendo sin duda. Sino me equivoco, que creo que no, es la cuarta temporada que lleva en nuestro país esta obra que ya ha cruzado el charco, pues también está siendo representada en la Argentina.







A nosotros nos pusieron la versión en película (con Eduardo Noriega y compañía) en clase de Economía. Es divertida, a la vez muy directa, con sorpresas… tiene bastante de subrreal también… pero no está nada mal. Como siempre, supongo que el directo (en teatro) será mucho mejor.
Salu2.
Estoy bajando la película pero ya te comentaré, de todas maneras gente que ha visto la pelicula y la obra de teatro, dice que la obra de teatro es incomparable con la película.
Asi que si va por Castilla no dejes pasar la oportunidad de verla, a mi me ha gustado mucho.
Si no es mucho abusar, cuando veas la peli nos cuentas si le dedicamos el par de horitas o nos esperamos a la obra de teatro. Muchas gracias por la crítica.
Ya he visto la peli, Leo esperate a la obra de teatro
Ni punto de comparación la obra de teatro con la película, sin duda vas a reir más viendo la obra.
Un saludo