No he tenido mucho tiempo para escribir hoy, he tenido un día estresante, todo el día mirando coches; en las casas oficiales, en las tiendas importadoras y en las de ocasion. Me duelen los pies, pero por lo menos me he venido con uno. Un 206 de la marca Peugeot en muy buen estado, unicamente con el rodaje hecho, un 20 por ciento más barato (¡gracias divorcios prematuros)! y además con algo de “tunning”. 90 caballos y 2 cm3 de cilindrada, es el modelo 2.0 HDI xs. Un coche pequeñito y con algo de potencia como lo quería, más o menos sale por unos 12 000 euros (puesto todo en la calle) y lo tengo ya apalabrado, mi padre pasará mañana a pagar parte de él, y el resto en la entrega. Tiene muchas tonterias, pijotadas, y me gusta, lo quiero sólo para 3 años (porque termino la carrera en Inglaterra), pero creo que para empezar está muy bien. Sobre todo ahora que sé que conducir coches grandes es un coñazo - antes de saberlo quería un Hyundai Tucson, ahora pequeñito -.

Perdonar que varie la temática del blog y la falta de tiempo. ¡Pero todo los días uno no se compra un coche!






