Sébastien Delahaye periodista de Écrans un sitio del periódico francés “Libération” presenta los últimos resultados financieros de las dos grandes compañías japonesas del sector de los videojuegos.
Y podrían difícilmente ser más diferentes. Después del excelente año de sus consolas Wii y DS, Nintendo prevé beneficios al alza, mientras que la división de videojuegos de Sony sufre una pesada pérdida.
Sony calcula una pérdida de 592 millones de euros, principalmente debido al hecho de que su Playstation 3 se venden perdiendo dinero. Otro hecho agravante es que Sony no ha superado sus objetivos de ventas de PS3, esperaba haber vendido 11 millones de PS3 a finales del 2007, pero a finales de septiembre estaban justo a medio camino, con 5,59 millones de consolas vendidas.

La Playstation 2 y la PSP, menos costósosas y dotadas con una mayor colección de ocio, se venden un poco mejor de lo previsto. Como comparación, el último trimestre, Sony vendió 1,31 millones de PS3, 3,28 millones de PS2 y 2,58 millones de PSP en el mundo. En cuanto a los videojuegos, el mismo orden de magnitud: 10,3 millones de títulos de PS3, 12,6 millones de PSP y no menos de 38 millones de la vieja Playstation 2. Cifras que hacen temer que Sony definitivamente haya fracasado en la consola de séptima generación. Nada de dramática la situación para la empresa sin embargo: a pesar de las pérdidas de su división de videojuegos, el conjunto de Sony indica un beneficio trimestral de 451 millones de euros.
En Nintendo, es al contrario, lo optimista prevalece. En el semestre que iba de marzo a septiembre del 2007, el gigante japonés vendió 7,3 millones de Wii (para un total de 13,17 millones de consolas) y 13,4 millones de nuevas DS en el mundo. Lo que le permite esperar, para el ejercicio fiscal que terminará en marzo del 2008, un beneficio de 2,58 mil millones de euros, en alza con relación a las previsiones. Hasta entonces, Nintendo espera haber vendido 17,5 millones de Wii y 28 millones de DS. Similar éxito era difícilmente concebible hace un año, antes de la salida de la Wii, cuando Nintendo estaba aún detrás de Sony y Microsoft. Pero la política innovadora de la empresa japonesa, que prefirió apostar sobre el gameplay y sobre la apertura a nuevos jugadores más que sobre los grafismos y la alta definición, parece que ha dado sus frutos.