Durante este fin de semana pasado he estado esquiando con unos amigos en Sierra Nevada, así que como os imagináis no he podido escribir en el blog. El fin de semana ha sido fantástico, eso si, estoy un poco reventado debido a las pocas horas de sueños sumadas a las muchas horas de fiestas, cachondeos y como no de nieve.
En esta ocasión no me he quedado en el piso que mis padres tienen en Granada, sino en la propia Sierra, en los apartamentos Alcazaba, que son bastantes coquetos, aunque quedan un poco lejos del telesilla, y os juro que ir andando con pocas horas de sueño, con los esquíes y las botas puestas hasta el telesilla no es muy agradable, pero por todo lo demás no me puedo quejar.
Marcha en la Sierra poca, desde luego este fin de semana no, aunque había gentecilla en los pubs, no exactamente la que nos esperábamos. Así que viendo lo que había el viernes, decidimos hacer nuestra propia fiestecilla en los apartamentos durante el sábado noche.
Una vez ya a 2700 metros (Borreguiles) el día que nos encontramos el sábado estaba medio regular, algo de frío y nos nevó bastante, cosa que es de agradecer porque esa nevada puso la nieve medio en condiciones, pues sino llega a ser por esa nevada, no hacemos esquí ni snowboard, sino patinaje sobre hielo, pues las placas de hielo ocupaban gran parte de las pistas. El domingo, en cambio, fue un día de los que me gusta a mi, de los que se suelen dar en esta fabulosa sierra; un día caluroso, con nieve primavera y un sol de escandalo. Por primera vez en esta temporada he podido ir a la zona de Laguna, la cual es mi zona preferida, pues en ella están las pistas que me ponen el corazón más acelerado. También ha sido la primera vez que he cogido el nuevo telesilla Dilar, aquel que hace un giro para no meterse en los limites del Parque Nacional de Sierra Nevada, por cierto los chasquidos que hace mientras realiza el giro no me gustan nada de nada, y menos al chavalillo madrileño que estaba a mi lado, que se acojonó un poco.
En conclusión: ¡Vaya peazo de finde en la Sierra!